13.12.09

PHIL CUNNINGHAM:
"The Palomino waltz"

Silly Wizard era el nombre de una mítica banda escocesa de música tradicional, que encontró un cálido acomodo y un cierto éxito desde comienzo de los años 70 y durante los 80. Johnny Cunningham estuvo involucrado desde su origen, y enseguida atrajo también a Andy M. Stewart, vocalista carismático, y a su propio hermano pequeño Phil, un vibrante acordeonista que iba a dejar huella en la música escocesa de finales de siglo no sólo como músico sino además como productor. No había fines nacionalistas en Silly Wizard -comenta Phil Cunningham-, sólo era una manera de mantener viva una cultura y una identidad musical. Durante esta etapa, Phil publicó además su primer álbum en solitario, un interesante "Airs and graces", y no sería hasta cinco años después cuando vería la luz su segundo trabajo, un lustro en el que no sólo terminó la aventura de Silly Wizard sino que además dió origen a los dos álbumes del supergrupo Relativity, formado por dos parejas de hermanos sin igual, los irlandeses O'Dhomhnaill (Micheal y Triona) y los escoceses Cunningham (Johhny y Phil). Con semejante rodaje, lo presentado en 1989 por Green Linnet Records bajo el título de "The Palomino waltz" sólo podía ser pura magia de esencia celta.

Gusta Phil de compaginar ritmos y melodías, y eso es lo que nos ofrece en sus discos, una combinación de reels y aires lentos casi a partes iguales que se mezclan para mantener a la vez un ferviente entusiasmo y una calmada atención. El comienzo no podía ser sino una demostración de acordeón, dos animados reels ("The bombadier beetle" / "Webbs wonderful") que anticipan un trabajo alegre, bien producido y de esencia tradicional, si bien es el propio Cunningham el que compone la mayoría de las canciones, entre las que, como ya sucediera en su primer disco, no hay voces. Otro instrumento usual en la música celta, el violín (el instrumento esencial de su propio hermano) marca la pauta en un aire lento de bailable esencia de título "The Ross Memorial Hospital"; el encargado de manejar este 'fiddle' en este tema y el siguiente es Aly Bain, el violinista durante más de treinta años de otro grupo mítico, Boys of the Lough. "The Palomino Waltz" / "Donna's Waltz" son la demostración de la fuerza que caracteriza a este músico, que en combinación con su virtuosismo e inteligencia le hacen ir un paso por delante de su generación; aquí es de nuevo el acordeón el que nos deleita junto al violín y un tímido bajo con dos melodías sencillamente magistrales a ritmo de vals. De nuevo aparecen los reels en el disco, en esta ocasión tres títulos unidos ("The four stroke reel" / "Martin O'Connor's flying clog" / "The four stroke reel") interpretados en un soberbio directo grabado en Cozumel (Mexico), y más adelante con el animado y avanzado para su época "Ceilidh funk", vertiginosa pieza de origen desconocido (es el único reel del trabajo que no compone Phil Cunningham). "Violet Tulloch's welcome to the crask of Aigas" / "The laird of Drumblair" son dos strathspeys, un tipo de alegres y festivas tonadas para danza entre las que se encuentra una del legendario violinista James Scott Skinner. Restan sin embargo tres aires lentos por comentar, en dos de ellos suenan sendas gaitas, escocesa en "Leaving glen affric" (que parece un calmado anticipo de Wolfstone, aunque en realidad sea una composición del que fuera gaitero de Silly Wizard e intérprete en esta pieza, Finlay M. MacRae) e irlandesa, a cargo de Davey Garrett, en un final tranquilo de título "Ciara McCarthy's lullaby". Por último la que podría denominarse como joya del disco (y el término 'joya' es muy acorde en el caso de Phil Cunningham, si tenemos en cuenta algunos de sus éxitos junto a Aly Bain), una delicada y encantadora composición para teclado y flauta titulada "The wedding" cuya simpleza, lejos de restarle encanto, le confiere una sincera calided.

Además de un sofisticado intérprete (no sólo de acordeón, también toca en sus discos flauta, teclados y alguna guitarra) y un fenomenal productor (entre otros Dolores Keane, Connie Dover, Altan, Bonnie Raitt o Wolfstone), Phil Cunningham posee un estupendo sentido del humor, que le hace acreditar en sus trabajos al ficticio pianista Koos Koos Mccafferty y que provoca la aparición de curiosos videos en su myspace. Aunque la música escocesa tenga sus diferencias con la irlandesa, en realidad, y más con el tiempo, es difícil describirlas, pues tienen demasiado en común. Algo así sucede en este maravilloso disco, un trabajo sólido que mantiene viva la llama más caliente de la música tradicional escocesa pero que se abre a las naciones celtas y explora en ese sonido antiguo que nos enciende y deleita por igual sea inglés, irlandés, escocés, bretón, de Canadá o del norte de España. Seguro que cuando Phil Cunningham dice "yo creo que la música de hace años transmite lo que somos ahora y refleja el pueblo que somos", no se refiere únicamente a la nación escocesa.

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7 Comments:

Blogger Paco Fox said...

A pesar de que pasará a la historia como acordeonista, me encantan los arreglos de teclado de este señor para cada aire que compone.

9:41 a. m.  
Blogger antonio said...

Este disco no lo he escuchado en su totalidad pero solo escuchando algún tema te das cuenta de la fascinante música que puede contener.
Saludos.

12:33 p. m.  
Blogger Pepe said...

Tienes razón, Paco, los arreglos son delicados y muy efectivos, la prueba es "The wedding", pero cualquier tema contiene una soberbia gama de instrumentos sin solaparse excesivamente, para nada ruidosos, en ocasiones solamente uno (acordeón), dos o tres de ellos (con flautas, violines, teclados o gaita, apenas voces o percusiones).

Antonio, dedícale más de una tarde, que lo merece.

5:33 p. m.  
Anonymous Laubarel said...

¡Qué grande es Phil Cunningham! Para mí uno de los mejores, sobre todo porque compone música sin complicaciones, de manera sencilla, pero que te llega mucho. Sin embargo, ¿cuánta gente lo conoce?. Claro, es que no hace ni pop, ni rock, ni hip hop, ni sale en la tele, ni en la radio...

5:55 p. m.  
Anonymous Josea. said...

Yo como siempre recordando al 13t.Recuerdo cuando a mediados de los 90 utilizaba precisamente The wedding como sintonia de salida para su programa.

5:18 p. m.  
Blogger Pepe said...

Lo de que estos artistas sean desconocidos, Laubarel, es algo que a nadie puede extrañar, tal y como están las cosas. Las nuevas generaciones dudo que ni siquiera conozcan a Oldfield, Jarre o Loreena McKennitt.

No recordaba el detalle de que sonaba The wedding cerrando el programa de 13t, pero tienes razón, Josea. Es que es un temazo.

10:17 p. m.  
Blogger Antonio said...

Este tio es un GENIO, si este disco tiene mas de 20 años y nadie ha echo cosas ni parecidas, cuando se pone a toda mecha con el acordeon levanta a un muerto , pero cuando se pone sensible crea unas composicione que ponen la piel de gallina , pero no solo en solitario , con Aly Bain y como productor: Connie Dover, los primeros de Wolfstone, el primero de Tejedor y en los grupos que ha estado Silly Wizard y sobre todo el mitico y avanzadisimo ma su epoca Relativity , formado por Micheal y Triona O Dohmnaill , Phil y su hermano Johnny , en fin para mi Phil Cunnimgham es el mas grande

4:49 p. m.  

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