9.10.09

WIM MERTENS:
"Motives for writing"


Siempre ha afirmado Wim Mertens que la literatura es una de sus pasiones, y aunque destaque que no suele haber relación entre los títulos de sus trabajos y la música contenida en ellos, es ineludible encauzar su inspiración por medio de ciertas referencias, por ejemplo literarias. Un título tan definitorio como "Motives for writing" (motivos para la escritura) no esconde sin embargo referencias directas a sus escritores favoritos, sino que nos adentra un poco más en su concepto musical sin otro tipo de interferencias, pues el lenguaje utilizado en las letras de las canciones de este trabajo es, como suele ser habitual en él, un recurso inventado de carácter más instrumental que vocal. En la obra para conjunto de Mertens la música fluye con facilidad, incluso de modo insultante en trabajos de gran envergadura como el que nos ocupa. Gran parte de la culpa la tiene una estupenda sección de metales, instrumentos como la trompeta, la tuba y el trombón, que aparecen por primera vez en la obra del belga y se combinan con otros ya clásicos en su repertorio como piano (su instrumento por antonomasia), clarinete, saxo (con la eterna presencia de Dirk Descheemaeker alternando estos dos instrumentos), piccolo, arpa o violín. También el fagot se sitúa en la lista de novedades y añade un nuevo timbre a un conjunto publicado en 1989 por "Les disques du crepuscule".

Se dice que para este disco Mertens se inspiró en música sacra antigua utilizada en la Semana Santa de Sevilla, algo que no resulta ni evidente ni fácil de discernir, aunque bien es cierto que su primer concierto sevillano tuvo lugar el año anterior de la publicación de "Motives for writing". No era esa la primera vez que tocaba en España, en febrero del 86 tocó en solitario en una discoteca de Madrid (Sala Universal), volvió con su conjunto en diciembre del mismo año al mismo lugar, con igual éxito (un concierto publicado en CD en 2004 como el quinto volumen de la serie "Years without history", que recogía conciertos de varias épocas y lugares), y a finales de los 80 se le acopló al cartel de los festivales de jazz de Madrid, San Sebastián y Barcelona, algo que Mertens justificaba así: "no tiene sentido hablar de diferentes tipos de música, mis conciertos tienen cabida en cualquier tipo de festival". Seis composiciones poblaban "Motives for writting", "Watch!" es un frenético delirio digno de ser disfrutado en directo, una animada obertura cuya corta duración, aunque deje con ganas de más, le confiere un cierto poder y podría hacer buena la coplilla de Gracián 'lo bueno, si breve, dos veces bueno' si eso no dejara en mal lugar a los cortes de larga duración del trabajo. El empleo en el segundo corte, "The personell changes", de un lenguaje musical tan alejado de lo establecido (en cuanto a las melodías, cambios de ritmo, instrumentos, voz...) convierte a este tipo de composiciones en unas 'rara avis' de la comercialidad, pues realmente y dentro de su experimentación, hablamos de un artista que ya era conocido, respetado y seguido por una pequeña cohorte de fieles; es la voz lo que más puede chocar en un ambiente rotundo dominado por los vientos, a los que los teclados parecen imitar con una cierta gravedad. El mayor acercamiento a un minimalismo de repetición acontece en "Paying for love", que desenvuelve en sus primeros minutos un ambiente sereno donde la voz y trompeta no sólo no desentonan sino que ayudan a mecer en un lánguido arropo con suficiente 'alma' como para que los once minutos de la pieza sean extrañamente cortos. Esa fluidez natural que acompaña gran parte de la carrera de Mertens (la menos vanguardista, realmente, con la que puede vender mayor cantidad de discos) le permite lograr melodías geniales, como el gran éxito de este trabajo y que nos adentra en la 'cara B' del mismo, la rítmica "No testament", hermosa muestra de genialidad en la utilización de la sección de metales y vientos para terminar amasando un sonido moderno y arrebatador en una concepción cuanto menos extraña (y desde luego propia) de la música contemporánea. Incluso ha tenido (y no es la única pieza de Mertens que ha tenido ese dudoso honor) versiones para discoteca. Susurrante, adormecedor, tan sereno como "Paying for love" pero en otra envoltura, así se presenta el clarinete en "Words on the page", en un apasionante monólogo de atemporal hermosura; sin reglas aparentes, la atracción no puede romperse mas que por el (en este caso) incómodo silencio, a los trece minutos del comienzo. En general nos hallamos ante uno de los discos más extrañamente hipnóticos de Wim Mertens, aunque también más fáciles y cercanos, combinando soliloquios como este "Words on the page" con piezas de melodía identificada y convertidas en grandes clásicos del belga como "No testament" o la maravilla que cierra el álbum, "The whole", apabullante demostración de clase sin fecha de caducidad que marca la distinción entre este músico esencial y sus imitadores, una composición en la que el pianista canaliza su energía interior hacia un soberano juego entre vientos y cuerdas, que parece ir más allá de la razón, y que Mertens rescataría en forma de variación a las cuerdas, con el título de "Song and story", en la primera parte de "Alle dinghe" ("Sources of sleeplessness"). "No testament" fue el sencillo elegido, por méritos, para promocionar el disco, con "Watch!" en la cara B del 7", y varias composiciones más en el CDsingle, "The whole" y tres temas nuevos, "Stretti" -una de sus 'counting pieces', esas composiciones que presentan una cuenta atrás-, y las excesivamente cortas, poco desarrolladas, "Flank by flank" y "Figs".

Siempre intentando ir más allá de lo convencional, este desgarbado músico se desenvuelve con soltura y delicadeza en un mundo difícil, en el que ha conseguido imponer su exclusivo estilo en una obra de gran carisma y personalidad que abarca varias décadas. Con discos como éste, Mertens llama a la puerta de las minorías abiertas a todo y opta por una nueva sensibilidad, de corte propio, pero extensible a todos los que necesiten derribar fronteras y encontrar nuevos caminos sin importar clase, modo o condición. "Struggle for pleasure" (que contenía su gran éxito "Close cover"), "Maximizing the audience" o "A man of no fortune and with a name to come" fueron sus grandes discos anteriores a este "Motives for writing", al que seguirán otros completos y en ocasiones incomprendidos trabajos como "Strategie de la rupture", "Shot and echo", "Jérémiades", "Jardin clos", "Integer valor" y muchas más joyas en una dilatada discografía que, como sus giras, parece no tener fin. Esas obras esenciales fueron rescatadas en 2008 por EMI Classics en ediciones digipack, como este "Motives for writing" que contó con una pequeña estilización de la tipografía de la portada. Por lo demás, la misma ingeniosa música que, aunque solamente durante cuarenta minutos, hiciera las delicias de cualquier melómano en 1989.

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14 Comments:

Anonymous Laubarel said...

Además de "No testament" y "The Whole", auténticos hits del álbum, también me gusta "The Personell changes". Nunca me canso de oir este tema, la voz de Mertens, los instrumentos de viento o yo que sé, pero me encanta.

9:10 p. m.  
Anonymous Christian said...

Muy buen post, Pepe.
A destacar la versión en directo de "Watch!" contenida en el DVD, que es fantástica, así como que en "Stretti" aparece la voz de Rika Hirose, que, según tengo entendido, fue una novia suya japonesa, y a quien dedicó una preciosa pieza en su primer disco de piano y voz con su nombre. "Stretti" es, como a él le gusta llamarlas, una de las "counting pieces", es decir, canciones en las que alguien cuenta números; otro ejemplo es "Not me", incluida en "Jardin Clos", en la que Chusa de la Cruz (ya su mujer y mánager) y, atención, Sylvia Kristel (Emmanuelle...) iban contando ascendente y descendentemente cruzándose en el camino.
Mencionar también que "Motives for writing" llegó a estar por listas de superventas de la época, no en los primeros puestos, pero sí demostrando que las nuevas músicas, de la mano del eterno Trecet, estaban tomando mucho protagonismo a finales de los ochenta.
Después de este álbum, llegaría el primer ciclo de su producción, "Alle Dinghe", y en su primera parte ("Sources of Sleeplessness"), cerrándola, aparecía una preciosa variación de "The whole" interpretada por cuerdas, titulada "Song and Story", que probablemente muy pocos conozcan...

7:31 p. m.  
Anonymous Pepitogrillo said...

Este es uno de los numerosos discos de Win Mertens que aún no controlo, dado lo extenso de su discografía. Prometo escucharlo, ya que Mertens pocas veces me defrauda.

7:53 p. m.  
Blogger Pepe said...

Y no creo que te defraude en absoluto con este disco, pepitogrillo, no te lo pierdas. No son sólo "No testament" y "The whole", por ejemplo con "The personell changes" me pasa algo parecido que a laubarel, tiene una extraña atracción.

Christian, como siempre gracias por escarbar en los cajones de los discos de Mertens. No recordaba lo de la versión de "The whole", por ejemplo. En efecto, "Motives for writing" tuvo un buen nivel de ventas, sobre todo gracias al 'efecto Trecet'.

3:18 p. m.  
Blogger Paco Fox said...

Aunque parezca raro, nunca había escuchado a Mertens. ¡Y me ha encantado este tema! ¿Qué disco me recomiendas que tenga cosas similarmente ¡¡¡¡ÉPICAS!!!! :-)

1:24 p. m.  
Blogger Pepe said...

Sorpresa me has dado, amigo Paco. Mertens es un músico que te podrá gustar más o menos, pero a mi entender es VITAL en este tipo de música. "No testament" es ciertamente una de sus composiciones que mejor entran, tú lo has dicho: épica.

Lo mejor sería que consiguieras el doble "Antología", que se editó en España, o algún otro recopilatorio como "Best of". A partir de ahí, ir picando en sus discos emblemáticos, aunque si lo que quieres son composiciones como "No testament" quizás tendrías que hurgar en "Struggle for pleasure", "Motives for writing", "Shot and echo", "Jardin clos" o "Integer valor" para luego pasar a los discos de piano y voz y, si te atreves, a los más duros, experimentales y minimalistas.

Ya contarás.

2:53 p. m.  
Blogger Paco Fox said...

Jracias miles. Para mí, pocas cosas hay más interesantes que comenzar a escuchar un buen artista con un buen catálogo que descubrir.

5:09 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Ahondando en lo que comenta Christian decir que Watch! fue presenta segun conto 13t cuando lo radio en primicia como solia ser habitual en él,el 19 de octubre del 89,en una actuación con un coro de chicas en el verano del 87 el Poble Nou.Y es de esas escasisimás ocasiones en las qeu Wim pone una letra entendible,en este caso:"quiero estar contigo esta noche,quiero ser tu amante esta noche".Otra de esta veces es la pieza qeu menciona también Christian,la dedicada a su chica de mediados de los 80 parece ser,la tal Rika,en dicha pieza no solo canta su nombre sino otra serie palabras en ingles,que al igual que me pasa con otras de Maximizing no soy capaz de descifrar,pero se que estar estan.Por cierto Hirose fue la que hizo las fotos campestres en el campo de Wim lanzando una piedra de Educes Me.

Josea.

9:38 a. m.  
Anonymous Christian said...

Buen apunte, Josea. Es cierto, se me había olvidado el texto en la magnífica versión coral de "Watch!", sorprendente por lo explícito. En "Hirose", y en ese disco de piano y voz en general, se oyen palabras sueltas en inglés: "I´ve found you, you see", pero no creo que nada con pleno sentido aparte de esto. En la pieza que mencionamos antes, yo sólo oigo "Rika Hirose".
Por cierto, hace exactamente veinte años de lo que mencionas...

5:23 p. m.  
Blogger Pepe said...

Siempre al quite, Christian. En cuanto a Mertens prefiero dejarte la palabra, si bien veo que Josea no se queda atrás. Se agradecen vuestros comentarios, engrandecen a estos ya de por sí enormes discos.

10:17 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Si la verdad es que esta dificil lo de averiguar sonidos con sentido semántico en estas composiones de las que hablamos como Hirose o Maximizing.Solo Wim podría aclararnos esto.A mi en la de Hirose aparte del nombre de la titular me parece oir algo así como "there`s somenthing" hacia el final de la pieza.
Pero mas curioso que todo esto es lo que me pasa con una piezas de Skopos,la titulada What That One Does,que para mi es la mejor de dicho trabajo con esa guitarra y flauta.A lo qeu voy en el momento 6.9-6.10,me parece oir como una voz dice algo así como "What up".Es bastante curioso.

Josea.

11:09 a. m.  
Anonymous Christian said...

Creo que es una especie de ilusión acústica, Josea; aunque suene a voz humana, debe de ser alguno de los instrumentos de viento de esa maravillosa pieza.
En "Maximizing the audience", las sopranos van cantando "Richard Wagner".
Y si hay una frase completamente semántica, es en el fantástico "Inergys reprise", donde, hacia el final, una voz femenina recita en francés: "Hay días en los que necesitamos mucha ternura y cariño".

5:06 p. m.  
Anonymous josea. said...

Desconocia lo de Inergys.Respecto a esto, a alguien que conocemos a Jordi,en Alicante, le dijo Wim que lo de la i era por provocar o algo así.
Y si en Maximizing nombran al compositor alemán y el lugar donde todos los años se representan sus larguisimas operas,Bayruth.Como me gustaria ver los papeles pautados que les paso Wim a las chicas por los conciertos del 25 aniversario.
Y sobre lo de Skopos no me bajo de la burra.Ahi suena una voz,justo cuando la flauta se va yendo y aparece otra vez el violin en primer plano.Ya digo se oye entre los momentos 6.00 y 6.10.

Josea.

11:44 a. m.  
Blogger Pepe said...

Este diálogo, aunque algo difícil de seguir, es sensacional. Gracias, amigos.

9:54 p. m.  

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