1.6.09

MIKE OLDFIELD:
"Incantations"

Si preguntaramos a los seguidores de Mike Oldfield por sus obras favoritas entre la copiosa producción de su ídolo, sería de esperar que ninguno de ellos incluyera "Incantations" entre sus tres primeras elecciones. Sin embargo, es más que probable que este trabajo estuviera entre los diez primeros en todas las encuestas. Así es este disco publicado por Virgin Records en 1978, indeciso (Oldfield tardó tres años en crear este nuevo trabajo tras la publicación del excelente "Ommadawn" en 1975), situado cronológicamente en el punto exacto en que tanto el propio Mike Oldfield como su música cambiaron definitivamente, por lo que algunos lo unen a sus primeras e irrepetibles obras maestras ("Tubular bells", "Hergest Ridge" y "Ommadawn") y otros lo bajan del pedestal de esa gloria setentera, esa época en la que Oldfield aparte de sus trabajos de larga duración, ofrecía maravillosas tonadas folclóricas en sus singles: no había estado del todo quieto el de Reading, ya que aparte de unas cuantas colaboraciones y las remezclas que Virgin publicó en la caja titulada "Boxed", entre "Ommadawn" e "Incantations" desfilaron por las tiendas y las radios deliciosos títulos tan recordados como "Portsmouth", "Argiers" (ambos tradicionales, grabados junto al flautista Leslie Penning), "The William Tell overture" (de Rossini), "First excursion" (firmada junto a David Bedford), y los más cercanos a "Incantations", "Cuckoo song" (de Michael Praetorius) y un "Pipe tune" que ya deja entrever el sonido del nuevo álbum. 

Como las obras de M.C.Escher que acompañaron algunas de sus giras o inspiraron las portadas de trabajos de la época como "Boxed" o "Airborne", la música de Mike Oldfield en los 70 era influyente y paradójica, incluso con atrevimientos ocasionales, como la presencia en este disco de una melodía que se puede escuchar en un sentido (en la parte uno) o en otro (al comienzo de la dos). Desde luego, no podía negarse el ansia de investigación de Oldfield y su variedad de registros e influencias: una obra de esencias clásicas en un ambiente ruidoso y urbano, otra bucólica y campestre, una tercera folclórica en un estilo celta, y ahora un cuarto álbum más ambiental con esencias medievales y minimalistas. Pero "Incantations" tiene más historia que la de un simple disco, ya que su conclusión obedece a las circunstancias que acompañaron a la gravísima situación personal de Mike Oldfield, a cuyos problemas de personalidad se unieron los que acarrea la popularidad, hasta que llegó un momento de giro radical gracias a una terapia psicológica creada por Robert Fuller, de nombre Exégesis, que ha sido considerada incluso como una secta, pero que consiguió el nacimiento de un nuevo Mike Oldfield, un personaje que de repente hablaba, reía, concedía entrevistas y llegó a casarse con la hermana de su gurú, Diana Fuller, de la que se divorció apenas un mes más tarde. Este curso provocó que se diera la vuelta a la tortilla de la racanería mediática de Oldfield, pero también tuvo destacados efectos secundarios. El más importante, la pérdida de la inspiración, esa chispa de genialidad que indudablemente provenía del carácter depresivo y maníaco del de Reading. El primer escollo supuso la vuelta al estudio para acabar "Incantations", una obra que a duras penas consiguió terminar a tiempo para su publicación. "Incantations" presenta en su larga duración una serie de ambientes que de idílicos se tornan fácilmente en confusos -aunque nunca opresivos-, entornos mágicos en los que destacan especialmente guitarreos monumentales y grandes acompañamientos de flautas, voces y una sonora trompeta. Pasajes repetitivos -que muchas veces suenan al Philip Glass más popular- y atmósferas épicas recrean un mundo de 'encantamientos', un disco doble (aunque CD simple) con cuatro largos sortilegios entre los que se incluyen las musicaciones de dos poemas, 'The song of Hiawatha' del poeta estadounidense Henry Wadsworth Longfellow y "Hymn to Diana" del inglés Ben Jonson, con los que quizás quería expresar Oldfield la seriedad de su música, con ínfulas de nuevo clásico. Ambos son bellos en su concepción coral (en la que tuvo mucho que ver, y se nota, su amigo David Bedford), si bien 'Hiawatha' consigue su objetivo y despliega una increible hermosura (no puede ser menos con las voces de Maddy Pryor y Sally Oldfield), mientras que 'Hymn to Diana', como otros extractos del disco sin duda posteriores a la exégesis, presenta momentos un poco turbios (en concreto en una descafeinada parte dos), como si Oldfield de repente no tuviera las cosas tan claras y dudara del camino a seguir. Efectivamente, a partir de aquí va a producirse un gran cambio y numerosos saltos en la perspectiva de la obra de Oldfield estilísticamente hablando. Sin embargo no se puede hablar mal de "Incantations", de hecho, más allá de situaciones extrañas y conductas anómalas, el gran problema de este trabajo para no ser recordado de mayor manera es la importancia y calidad de los tres discos anteriores. Pasajes como los comienzos de las partes primera (bonitas flautas a cargo de Sebastian Bell y Terry Oldfield) y tercera (rítmica entradilla que engalana el mejor de los cortes del disco), una especie de amanecer musical en la parte dos (del minuto tres y medio al seis), o la conocida sección de vibráfono (a cargo de un gran Pierre Moerlen), bajo y guitarra que antecede el extracto de "Hiawatha" en la parte cuatro, revelan la capacidad de este joven inadaptado, aunque son otros dos los momentos más impactantes de la obra: uno se sitúa en la parte 3 de la misma, un hipnótico clímax de guitarras desbocadas -del minuto dos al ocho y medio-, culminado por una festiva y original fanfarria; el segundo llega en la parte 4, del minuto ocho al doce, y presenta uno de los mejores solos de guitarra de la carrera del británico, de una fuerza magistral, que fue elegido como extracto del disco en la cara B del posterior single discotequero "Guilty".

Este obsesivo trabajo, cuya portada fue inmortalizada en las Islas Baleares (la reedición de 2011 la cambió por una fotografía más de diseño sin la presencia de Oldfield), no tuvo mayor repercusión a pesar de esa nueva cara de Mike Oldfield, pero para muchos lo peor, la consecuencia, fue que después de este seminario de renovación espiritual se ganó una persona pero se perdió un músico. Un músico genial, se entiende. En su ansia de reconocimiento, el siguiente paso a dar iba a ser una gira mundial y un primer asalto al mercado americano, a la sazón infructuoso, que le llevó a grabar en Nueva York y a entrar en contacto con la música disco y con la obra de un compositor en ciernes como Philip Glass (del que parecía haber escuchado algunas de sus obras, por su etérea presencia en "Incantations") y de otro idolatrado como George Gershwin. Mientras tanto, "Gulty" -un tema de ritmo disco y funky bastante movido y muy acertado, que fue publicado en single junto a un extracto de "Incantations" en la cara B- fue un paso adelante para cambiar musicalmente y volver a ganarse a un público cuyos gustos musicales estaban cambiando radicalmente.

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17 Comments:

Anonymous santi said...

Hacía mucho que no lo escuchaba y lo rescato gracias a ti.Un disco épico y misterioso aunque algo raro diría yo.
Es cierto,está entre mis 10 primeros pero no pasaria del 8 o del 9.

5:34 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Muy buena critica de Incantations. Enhorabuena.
No sabía que sus sesiones de terapia fueran durante y no después de la grabación de Incatations, así se explica las sensaciones encontradas que siempre he notado al escucharlo y al situarlo en el contexto de su discografía.
Desde luego marca un antes y un después en la carrera musical de Mike Oldfield. ¿Pero a peor?, no lo creo, su declibe musical si acaso vendría años después (¿alguien ha dicho Islands y Earth Moving?). De momento aún quedaban grandes obras esperando a ser grabadas y a la altura, emho, de sus primeros trabajos solo que realizadas por un Mike Oldfield "distinto".
Un saludo.

1:48 a. m.  
Anonymous Warren Keffer said...

Incantations tiene un problema, y es que es demasiado largo y tiene pasajes que se repiten/alargan más de la cuenta.
Por lo demás, es un discazo lleno de momentos mágicos, de genialidades y maravillas.

Acabo de leer algo sobre un Tubular Bells 2009 que no es más que una reedición y regrabación del TB. Buffffff, cómo sacan pasta de cualquier lado.

2:00 a. m.  
Anonymous Laubarel said...

Suscribo letra por letra el primer párrafo de Warren, me has quitado de la boca lo que iba a decir.
Si este disco fuera uno en vez de dos y acortaría ciertas partes repetitivas, estaríamos hablando de una obra a la altura de las mejores de Oldfield.
Un saludo

10:59 a. m.  
Blogger Pepe said...

Muy buenos comentarios, amiguetes, creo que la mayoría pensamos lo mismo.
En cuanto a "TB 2009"... lo bueno es que van a salir a la luz unas nuevas demos, además del libro, y lo importante sería que aparecieran cosas distintas con cada disco. Veremos.

3:02 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Mi primer contacto con Incantations fue en su versión Exposed, y es la que de facto, siempre me viene a la cabeza.

Un acierto Pepe, al definir este disco en un punto intermedio. Tal vez, con el paso del tiempo ha perdido la frescura que aún tiene escuchar a los 3 primeros.

Tal vez, un acorte de la obra, condensándola un poco, le beneficiase.

En cuanto a lo que estáis mencionando sobre el TB 2009, recomiendo a todos que escuchéis la re-edición del disco...aparte del material adicional (que siempre es bienvenido), es gloria bendita oír el disco, por la limpieza total que le ha metido Mike (al parecer se hará lo mismo con HR y Ommadawn)

Bourne...

11:35 p. m.  
Blogger Pepe said...

Bourne, ya sabes que estoy contigo en tus comentarios sobre TB2009. Lo de reducir Incantations ya se ha comentado y hubiera sido en su día seguramente una buena idea, aunque ahora opto por dejarlo como está y esperar a que en la remasterización aparezca nuevo material ;)

5:19 p. m.  
Blogger jaimixx said...

En mi opinión el disco de Oldfield con un corte más minimalista, de hecho muchos pasajes recuerdan a Glass.

1:59 p. m.  
Blogger Pepe said...

Siempre he querido saber si Glass escuchó este disco, o "Platinum", con la versión de su "North star". Supongo que sí, pero no he laído nada al respecto.

4:16 p. m.  
Anonymous Viper said...

Pués para mí es el disco número uno de toda su discografía, de hecho si Ommadawn no está en ese puesto, es por la parte de la gaita de la segunda parte, no la soporto. Saludos! :)

8:03 a. m.  
Blogger Pepe said...

Genial, Viper, Incantations como disco favorito!! Hay que reconocer que es un discazo, pero por ahora eres el primero que le da la pole position.

Pobre Paddy Moloney, cómo osas dejar en tan mal lugar a la gaita de la cara b de Ommadawn? Yo creo que está bastante bien, aunque me quedo con el impresionante solo de guitarra.

3:16 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Querido Pepe:
Me gustaría saber más sobre el tema 'Guilty', ¿cómo se gestó? Tengo entendido que fue como revancha por lo que le dijo RIchard Branson referente a que le insinuó que fuera más comercial.
Por favor extiéndete en el tema.
Gracias por tu atención.
Matias

1:02 a. m.  
Blogger Pepe said...

Hola, Matías. Te cuento lo que pienso de "Guilty", aunque no tiene por qué corresponder con 'toda la verdad y nada más que la verdad':

"Guilty" fue claramente una consecuencia más de la terapia de exégesis, desde su propio título, pues 'culpable' es precisamente como se siente el que pasa por dichas sesiones (culpable de sus propias decisiones y actos). A la vez, en su apertura al mundo, se decidió a que su música fuera más vital y optó por el sonido disco para desinhibirse, y lo hizo en una gira mundial. Ese final de cada concierto era como una liberación.

"Guilty" fue grabado en su primera visita a Nueva York, invitado por RB, no creo que hubiera venganza, quizás una demostración de posibilidades, pero no sólo ante Branson sino también ante él mismo, que empezó a experimentar en otros campos musicales, populares y contemporáneos, además del rock sinfónico, la herencia celta y la música clásica.

Espero haberte respondido, la verdad es que no sé mucho más. "Guilty" es un tema agradable que no entró en listas aunque creo que se merecía más, y que ha envejecido bastante bien.

10:34 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

hola, primero decir que incantations lo escuché por primera vez en cinta o cassette, que eran dos, que me encantaba y que quedé nefastamente sorprendido con la porquería de edición en cd..., increible, me habían "robado" el principio de la genial parte tercera...he mirado en muchos chats y nadie habla de ello. Ya no sé si es por que la edición que adquirí era así o porque es España se vendió así, pero es que nadie habla de ello. Me puede alguien informar si ese defecto se va a subsanar en la nueva remasterización? mientras tendré que seguir saboreando ese pedazo de entrada desaparecida en el radiocassette. ;)gracias mil

2:15 p. m.  
Blogger Pepe said...

Llevo muc´ho tiempo siguiendo a Oldfield en plan intensivo (aunque llevo unos años 'retirado') y no conocía ese dato, lo cual me extraña. Además el comienzo de la parte tercera es sencillamente impresionante, con lo que no doy crédito a lo que escucho. Desde luego en mi CD de "Incantations" sí que suena esa parte, así que, quién sabe, igual estás en posesión de un CD único.

4:08 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

hola de nuevo, aunque ponga anónimo me llamo Agustín, vivo en León y he crecido idolatrando a Jarre, Parsons y, por supuesto, Oldfield . Y amigo Pepe, me has dejao más alucinao de lo que ya estaba ante... o sea, que tengo el enorme placer de tener un cd único, un incantations castrado de serie;) y que tú no lo supieras, joder, si hasta me va a gustar tenerlo;) bueno, ahora en serio, en la contraportada del cd pone: part 1- 19´08´´. part 2 - 19´37´´. part 3 -13´49´´. part 4 -17´01´´. La referida tercera parte entra en crescendo, justo después de la monumental entrada, cuando se suaviza, y como te digo, la música viene de cero y va subiendo hasta su volumen original. también decirte que el cd lo adquirí a finales de los 80,creo, para darte más información. Pues ya no te doy más la brasa, un saludazo y si quieres abrir algún chat sobre el projecto de Alan, te chatearé con gusto. hasta pronto

4:20 p. m.  
Blogger Alfredo Cabrejas-Sánchez said...

Buenas noches: estoy enamorado de Oldfield, y sí citaría Incantations como mi segunda o tercera obra de este genio. La primera es Tubular Bells, pero Incantations es una de las que más escucho. Hoy sin ir más lejos mientras hacía algo de ejercicio (correr). Y mira qué casualidad, he encontrado tu fantástica crítica. Además, pones en el extracto de Goear el pasaje más hipnótico de la obra del galés (a mi juicio): la oda a Cynthia, esos 4 minutos mágicos finales de una obra quizás algo repetitiva en algún momento, pero "redonda" en su conjunto. Estoy en general de acuerdo con tu crítica, no me parece que la segunda parte sea descafeinada, quizás se alarga demasiado la parte vocal y el inicio sea algo irregular. Sobre todo con el potente comienzo de la tercera parte. Yo creo que el cambio de Oldfield acaece tras Platinum, en el ya intuyo cierta tendencia a adaptarse a la moda musical de la época, tendencia que se fue desgraciadamente haciendo cada vez más patente en los discos siguientes, pero siempre podemos detectar alguna genialidad en su obra (QE2 y las versiones Arrival o Wonderful Land). Algunos dicen que Amarok es su obra cumbre, pero no lo creo así. Tras Incantations no ha vuelto a encontra el norte. Si fue por culpa de esa terapia, no lo sé, y quizá sea aventurado afirmarlo. No quiero entrar en el tópico del genio con conductas aberrantes (ejemplo claro de trágicas consecuencias, y salvando las distancias: Michel Jackson).
Gracias y un saludo

1:17 a. m.  

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