16.3.07

PAUL HALLEY:
"Angel on a stone wall"

Pianista y organista nacido en 1952 en Inglaterra, Paul Halley es más conocido por el gran público como miembro del Paul Winter Consort, ese excelso grupo fundado y reunido por el saxofonista Paul Winter en el que Halley colaboraba activamente no sólo en la instrumentación sino además en la composición de gran parte de los temas. Aparte de su alto grado de excelencia con el Consort, resultó evidente que Halley se había guardado bastantes ideas para sus discos en solitario, y tras un discreto "Pianosongs" apareció este "Angel on a stone wall" en 1991 para Living Music -el sello del propio Paul Winter-, de mayor calidad y madurez, una pequeña inclusión en el folclore mundial con matices de jazz, pleno de religiosidad y un cierto clasicismo. Se trataba de un álbum muy animado y rítmico, sacro a su modo -no en vano Halley fue durante trece años organista de la catedral St. John the Divine de Nueva York, donde se grabaron varios trabajos del Consort-, que transmite en general una profunda alegría (como los discos de Paul Winter es una pequeña celebración) dominado por el piano pero con las virtuosas aportaciones de esa gran familia que formaba en esa época el Paul Winter Consort, es decir, Paul Winter al saxo, la percusión de Glen Vélez, las flautas de Rhonda Larson y el cello de Eugene Friesen, aparte de la guitarra de Oscar Castro-Neves, el bajo de Russ Landau y otras voces, sitar, tambores y demás complementos para que las ideas de Halley encontraran el acomodo perfecto en sus acertados arreglos.

"Angel on a stone wall" es además un ejemplo de cómo en cada viaje, en cada lugar que se visita, en sus gentes, sus monumentos y su cultura, se pueden encontrar influencias y captar pequeños detalles para incorporar a las propias ideas. La estética del Consort se deja notar ya desde el comienzo del disco, en "Sea song", gran composición típica de Halley inspirada en los atardeceres de agosto en Nueva Escocia, rítmica y eficaz en su manera de interpretar un piano que domina plenamente la pieza, pero con unos complementos tan solventes como el saxo soprano de Paul Winter o unas percusiones que se dejan notar claramente en todo el trabajo, a manos no sólo de Glen Vélez sino también de Jamey Haddad y Nick Halley, hijo del autor de la obra. Más intimista es "La alhambra" en su colorida melodía (adornada con el toque del sitar), y más mística e intensa la oración que da nombre al tercer corte, "Prayer", compuesto tras una visita del Consort a la sagrada ciudad de Jerusalen. La vivacidad vuelve con una agitanada y muy percusiva "Bulgarian cowboy", y Halley nos sigue conduciendo con extremada pericia por melodías de piano que transmiten mucho sentimiento, como "Rollin on" o "Todo mundo", esta última muy festiva y alegre, una de las canciones más del estilo del Paul Winter Consort de todo el disco, donde Paul y Rhonda se dejan notar en un diálogo precioso de saxo y flauta. Sin embargo otras tres son posiblemente las composiciones más destacables del trabajo, "Montana" (melodía rutilante y evocadora, un colorido retrato de dicho estado norteño, que fue incluída en la gira del Consort de la que se grabó el disco "Spanish angel"), "The prince and the pamper" (pieza de inspiración infantil que junto al piano presenta una soberbia guitarra que parece deudora de la conocida "Cavatina" de Stanley Myers) y "Ubi caritas (Where there is love)", fusión de música africana y canto gregoriano en un excepcional y contínuo clímax, posiblemente una de las canciones más recordadas, pero sobre todo más originales del álbum, que no en vano puede considerarse como un pequeño himno de multiculturalidad en su conjunción de las voces del coro de la catedral St. John the Divine de Nueva York y del conjunto de baile africano Abdel Salaam and The Forces of Nature; la casualidad hizo que sobre un ensayo del coro gregoriano se escuchara en toda su vitalidad la energía de The Forces of Nature, y lo que en un principio irritó a Halley acabó convirtiéndose en una mezcla sin igual que fue recogida en este maravilloso trabajo.

Paul Halley, que sigue embarcado en proyectos corales y eclesiásticos, fue miembro del Paul Winter Consort de 1980 a 1999, con el que ganó dos premios Grammy, por "Celtic solstice" y por ese disco antes comentado grabado en directo en España de título internacional "Spanish angel" (aunque su primera edición, que fue exclusivamente española, se titulara simplemente así, "En directo en España"). Compositor original, arreglista de excepción, muchos son los calificativos que podríamos otorgar a este músico, que con trabajos como "Angel on a stone wall" (producido por Russ Landau y Paul Winter, y que puede encontrarse con otra portada diferente a la aquí expuesta, más colorida, merced a una acertada reedición) se colocó, como poco, a la altura de su maestro, el mismo que siempre alababa las cualidades, musicales y personales, del organista. Escuchar sus creaciones, sin olvidarse de trabajos como "Angel on a stone wall", es un auténtico placer del que nadie debería prescindir.





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8 Comments:

Blogger Pepe said...

La segunda portada, para muy interesados, la podéis ver por ejemplo pinchando aquí.

4:38 p. m.  
Anonymous Rick said...

Uno de mis discos favoritos de todos los tiempos, y un ataque de nostalgia de los años 90, como los que estás acostumbrado a provocarnos, Pepe.
Muchas gracias por esta reseña.
A mí me resulta complicado seleccionar un tema de este album, pero creo que me quedaré con ese "Rollin on", que martilleó mi cabeza durante un buen tiempo.
Qué tiempos aquellos con el amigo Paul Winter dando conciertos en el Principal...un soplo de aire limpio... snif...

6:18 p. m.  
Blogger Pepe said...

Caramba, Rick, qué agradable sorpresa. Es difícil encontrarse actualmente con discos como aquellos, aunque quizás sea que los recordamos de otro modo por traernos recuerdos como esos conciertos, aunque dicho sea de paso yo no llegué a ver a Paul Winter en el Principal no recuerdo muy bien por qué.

4:15 p. m.  
Anonymous Jaime said...

Halley, con este disco, se adelantó a su tiempo, porque se dan una serie de fusiones que posteriormente tuvieron un enorme éxito (de haberlo publicado un poco más tarde seguro que "Angel on a stone wall", hubiera tenido más resonancia a nivel comercial).

Todo ello lo único que confirma es que Halley es un genio, nada pretencioso, y de hecho fue el mejor compositor del Consort. En el disco aparte de sus amigos del Consort destaca la colaboración de dos músicos del Pat Metheny group, precisamente en los momentos de más éxtasis de disco: "Bulgarian Cowboy" y "Montana".

5:34 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Excelente disco, a fe mía.

Siento daros un poquito de envidia con el comentario que voy a postear, pero tuve la oportunidad de poder entrevistar a la Consort al completo precisamente en esa gira que acabó inmortalizada en "Spanish Angel"(1992). Tras el concierto en el Palau de la Música Catalana (Barcelona), y con los ecos de las inolvidables melodías de Winter, Halley y Friesen resonando todavía en mis oídos, pude conocer a un grupo de músicos en estado de gracia que además, y por encima de todo, eran también personas excepcionales.

Paul Halley me explicó una serie de aspectos sobre "Ubi Caritas" que creo que pueden resultaros interesantes. Contaba sus años de estudio en la escuela de música de Oxford, donde formó parte del coro y acabó siendo organista de la iglesia con sólo 14 años. Mientras era un niño, una de las piezas que cantaba en el coro era, precisamente, ese "Ubi Caritas" que oímos en la voz del coro de la Catedral de St. John The Divine (Nueva York). Por eso Halley quería rendirle homenaje mediante unas improvisaciones añadidas a la partitura original de Maurice Duruflé. Justo cuando ensayaban los arreglos de Halley sobre el himno gregoriano aparecieron en la catedral Abdel Salaam & The Forces of Nature, un grupo vocal y de percusiones invitados a uno de los conciertos de celebarción del solsticio (no recuerdo exactamente cuál) y se pusieron a cantar encima de lo que estaban haciendo el coro, Halley y la Consort. Halley reconoció que al principio se cabreó bastante con los músicos africanos, pero escuchó las cintas de la grabación y le gustó el sonido que habían conseguido, así que pulimentando un poco más todos los ingredientes es como llegó hasta nosotros ese "Ubi Caritas".

Espero que os haya gustado la anécdota. Hasta pronto.

Jaume Garcia

10:19 a. m.  
Blogger Pepe said...

Gracias, Jaume, grandísima anécdota que desvela el origen de "Ubi caritas" (por supuesto que me das envidia, ya que yo no pude disfrutar esa gira y evidentemente mucho menos hablar con los músicos).

Como suelo hacer, y espero contar con tu permiso, en breve completaré la crítica con tu aportación. Hay veces que ante la dificultad de encontrar información sobre determinados discos, vuestros comentarios y opiniones, aunque sea un simple 'me gusta este disco', son lo más importante. Muchas gracias de nuevo, espero que sigas por aquí.

2:36 p. m.  
Blogger raf said...

Montana es con diferencia la mejor canción.

12:13 a. m.  
Blogger raf said...

ah, perdón... me refiero sobretodo a montana pero en directo, en cadiz92. Para mí con mis circunstancias, la mejor canción de mi historia.

Y por ello, la "descifré", nota a nota, todo y cada uno de los instrumentos...
y claro, lo tengo en midi, grabado alla por el 96, perfecto, hasta con las modulaciones del contrabajo, de dicho concierto.

He estado intentando hablar varias veces con paul, para enviárselo, pero hasta ahora no he tenido oportunidad.

Si alguien está interesado en la canción, o me da la oportunidad de conocer en persona a paul...

12:34 a. m.  

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